El 25 de mayo, el mundo celebra el Día de África. La fecha conmemora la fundación de la Organización de la Unidad Africana en Addis Abeba, en 1963. Evoca un ideal: un continente unido, respetado y plenamente presente en los asuntos del mundo. Para el Presidente Macky Sall, evoca también una exigencia.

Las cifras hablan por sí solas. África cuenta con 1.400 millones de habitantes. Representa más de la cuarta parte de los Estados miembros de las Naciones Unidas. Ocupa una parte central de la agenda del Consejo de Seguridad. Sin embargo, en ochenta años, el continente nunca ha tenido un solo asiento permanente en ese órgano. Se trata de una anomalía histórica. Debilita la legitimidad del Consejo y la confianza de los pueblos en el sistema multilateral.

El Presidente Macky Sall propone una respuesta clara: una reforma «realista y consensuada» del Consejo de Seguridad, que incluya un asiento permanente africano en el Consejo de Seguridad y, más allá, una representación equitativa para todas las regiones. No se trata de romper la herramienta. Se trata de repararla y de adaptarla al mundo de 2026. Esta posición ocupa el centro de su visión para las Naciones Unidas.

En este asunto, el Presidente Macky Sall habla desde la experiencia. Como Presidente de la Unión Africana en 2022-2023, abogó sin descanso por la admisión de la UA como miembro permanente del G20. Ese esfuerzo culminó con éxito en 2023. La Unión Africana ocupa hoy un lugar en la mesa de las veinte principales economías del mundo. El precedente demuestra que una reivindicación justa, defendida con método, puede mover las líneas. Su trayectoria lo acredita.

África dispone ya de un marco común: el Consenso de Ezulwini. Adoptado en 2005, reclama al menos dos asientos permanentes y cinco no permanentes para el continente. El Presidente Macky Sall lo considera la referencia de toda negociación sobre la reforma del Consejo. Invita a los demás grupos regionales a tomarlo como base seria de discusión.

En este Día de África, el mensaje es simple. Corregir esta anomalía no es un favor concedido al continente. Es una condición para la eficacia y la credibilidad de las Naciones Unidas. Un Consejo de Seguridad que refleje el mundo real protege mejor la paz. Ese es el sentido del compromiso del Presidente Macky Sall con un multilateralismo renovado, al servicio de todos.