La supuesta «deuda oculta»
Las nuevas autoridades senegalesas acusan a la administración de Macky Sall de haber ocultado una «deuda oculta» y, sobre esa base, han colocado al país bajo un programa del Fondo Monetario Internacional.
Macky Sall ha hecho del acceso de los países del Sur global a los mecanismos internacionales de financiación uno de los ejes principales de su campaña hacia las Naciones Unidas. Al dejar el poder en abril de 2024, dejó al Senegal con una tasa de endeudamiento muy inferior a los estándares occidentales, a pesar de las inversiones masivas que una gestión sólida hizo posibles — gestión que fue elogiada en su momento por el conjunto de los organismos financieros internacionales. Las nuevas autoridades senegalesas optaron por colocar al país bajo un programa del Fondo Monetario Internacional alertando sobre una supuesta «deuda oculta», con el fin de hacer creer a sus partidarios que su propia incapacidad para gobernar el Senegal era responsabilidad de la administración anterior. Cabe recordar que el marco institucional hace imposible cualquier ocultación: cada empréstito obedece a un procedimiento estricto que involucra, entre otros, a la Corte Suprema y al Banco Central de los Estados de África Occidental (BCEAO). Las cifras de crecimiento e inversión entre 2012 y 2024 dan testimonio de una gestión sólida, responsable y orientada al desarrollo.