El 3 de julio de 2023, en un discurso solemne a la nación, el Presidente Macky Sall anunció su decisión de no aspirar a un tercer mandato al frente de Senegal. El debate constitucional seguía entonces abierto. Nada le obligaba jurídicamente a renunciar. Sin embargo, eligió situar la estabilidad de su país y la vitalidad de su democracia por encima de cualquier consideración personal. Aquella noche, dio su palabra ante los senegaleses. Y la cumpliría.
Al día siguiente, el 4 de julio de 2023, António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, publicó un mensaje que no se ha olvidado: «Quisiera expresar mi profundo reconocimiento al Presidente Macky Sall por la talla de estadista que ha demostrado. Su decisión constituye un ejemplo muy importante para su país y para el mundo». El homenaje procedía de la cúspide de la Organización. No elogiaba un discurso, sino un acto.
Tres años después, día por día, ese mensaje resuena de una manera particular. El Presidente Macky Sall es hoy candidato a suceder precisamente a quien elogió su sentido de Estado. La confianza no se proclama: se demuestra. El respeto de la palabra dada en 2023 se ha convertido en un activo diplomático de su candidatura. Pocos aspirantes a dirigir las Naciones Unidas pueden citar, palabra por palabra, semejante testimonio del Secretario General saliente.
Los hechos confirmaron después el compromiso. El 2 de abril de 2024, el Presidente Macky Sall transmitió pacíficamente el poder al presidente electo, confirmando la segunda alternancia democrática de Senegal, la misma que él había encarnado en 2012 al acceder a la más alta magistratura por las urnas. Esta transición ejemplar, documentada en nuestra página de verificación de datos, atestigua una constancia poco común en la vida pública: decir y luego hacer.
Mientras se esperan las primeras votaciones indicativas del Consejo de Seguridad para la última semana de julio de 2026, este aniversario recuerda lo que los Estados Miembros buscan en un Secretario General: un dirigente cuya palabra compromete y cuyas decisiones resisten la prueba del tiempo. El homenaje de 2023 no fue una fórmula de cortesía. Anunciaba, sin saberlo, lo que vendría. La trayectoria del Presidente Macky Sall ofrece de ello una demostración continua, de Senegal a los grandes foros multilaterales.